
Reto de diseño
El desafío fue crear una identidad visual que capturara la esencia artesanal y el sentimiento detrás de la marca. El reto principal era diferenciar el emprendimiento en un mercado saturado, logrando una imagen que se sintiera cercana y cálida, pero al mismo tiempo profesional y escalable para diferentes formatos de empaque y redes sociales.
Solución y estrategia
Diseñé un sistema de marca basado en la calidez y la dulzura, utilizando una paleta de colores suaves y personajes ilustrados que generan una conexión inmediata con el cliente. La estrategia se centró en resaltar el detalle y el cariño de la producción manual, creando una identidad visual coherente que transforma un producto casero en una experiencia de regalo memorable.
El Amor es Dulce
Es un emprendimiento de repostería artesanal nacido de la pasión por crear momentos especiales mediante postres únicos. La marca transmite amor, dedicación y felicidad en cada creación, destacando por su atención al detalle, calidad y un profundo cariño hacia sus clientes. Actualmente, mantiene el compromiso de transformar cada celebración en una experiencia memorable.






































